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Esperamos que disfruten de este momento con nosotras y que experimenten el amor y la providencia del Amor Sacramentado en esta pagina.

Para Reflexionar...




Cuando solo se combaten los síntomas, y no se combate el origen del problema, se convierte en una bomba de tiempo que estallará, destruyendo no solo el interior de la persona sino todo aquello, que este al alcance.

√ Se ha entendido mal las palabras de Jesús, y por ello existen muchas almas descorazonadas que no luchan por mejorar: Sed perfecto como mi Padre Celestial es perfecto… Cuando el afirma esto ser refiere a ser plenos, a tener un ser integrado, y no indefectibles.

√ La pobreza, castidad y obediencia,  no son solo votos religiosos sino una actitud a la que estamos llamados todos los cristianos, por ejemplo: pobreza es, estar dispuesto a compartir, la vida y los bienes con los demás.

√ quien vive con el temor de ser castigado por Dios, lleva una vida vacía, será tiniebla. Jesús vino a mostrarnos el verdadero rostro del Padre, ya que cuando esta imagen es falsa, cuando el para nosotros es alguien severo, cruel, rencoroso, entonces, también nosotros seremos asi con nosotros mismo y sobre todo con los demás.

√ La vida, no es una cadena de éxitos continuos, sino que también es enriquecida y embellecida por el sufrimiento.

√ Llevar la cruz no significa para Jesús que tengamos artificialmente que hacer mas difícil la vida. La cruz se encuentra en la vida misma. Solo podre vivir en plenitud si estoy dispuesto ha aceptar lo que me crucifica, no significa solamente que la vida es difícil. Al contrario solo viviré alegre y libremente mi vida si la acepto viene, no con mediocridad sino en la madurez de reconocer quien soy y que tengo. Aceptarse a si mismo es también llevar la cruz.

√Si tu estas enfermo y “por amor a Dios” pones en mas riesgo tu salud, en aras de la mortificación, y con esto te conviertes en una carga para tu prójimo, has de ponerte delante de Dios, purificar tu intención y ver si realmente no estas buscando la admiración de los demás y aparecer como victima. Sin embargo, si tu estando en tu zona cómoda y llega alguien a interrumpir tu tranquilidad y eres intolerante, dime de que te sirvió ofrecer el sacrificio que tu elegiste y no sobrellevas las cosas sencillas de la vida. Sacrificios pequeños que mejoraran tu personalidad.

√ El cristiano que se compromete con Cristo, cada dia ama y perdona mas.

√  La vida es un lucha constante, contra las tentaciones. Pero lo que nos lleva a la lucha cristiana, no es una tendencia sombría, sino la esperanza de que Dios retribuirá al luchador, de que vale la pena vivir.

√ en muchas ocasiones el enemigo esta dentro de nosotros mismos, es el mas descarado de los ofensores, y soy yo mismo el que necesita de mi perdón, soy yo mismo el enemigo al que debo amar.

√ Solo podremos ser misericordiosos con los demás y con nosotros mismos incluso, cuando hemos reconciliado con la propia zona oscura.

√ Cada hombre proyecta de forma irrepetible la gloria de Dios.

√ Reconciliarse consigo mismo y sus contradicciones es una autentica cruz. Ya que se dice que lo que no soporto en el otro, es lo que en mi veo y no acepto. No hacer pagar a hermano por mi pecado, he ahí una cruz.

√solo cuando uno se ha aceptado es posible cambiar.

√ si tienes corazón, tienes una esperanza, puedes ser salvado, puedes encontrar la plenitud.

√Debemos permitirnos tener algunas debilidades y no cubrir siempre las expectativas de los demás: Jesús se sentía atraído por los pobres y pecadores y para algunos sabios que estaban de acuerdo con su doctrina lo consideraban como el punto débil, que lo hacia impuro. El no cumplió sus expectativas..

√Aquellos que en el pasado ha sido heridos y no aceptan estas heridas, se martirizan o se hacen la vida imposible.

√ El perdón no soluciona los problemas, no hace olvidar las heridas, sino que cambia la actitud ante ellas.

√Ser considerado consigo mismo, no es hacer lo que le de a uno la gana. Pues en ese caso seria uno esclavo y dependería entonces de mis deseos, estados de animo y necesidades, así es imposible que crezca.
Si digo si a todos mis deseos, al principio experimentaré, tal vez el éxtasis de la novedad, el orgullo, o la satisfacción momentánea, pero cada día me sentiré, mas y mas decepcionado y de peor humor, pues al perder la novedad estoy descontento de todo y sobre todo conmigo mismo, me vuelvo mas y mas agresivo, también con quienes me rodean.

√  A veces reconciliarse con el pasado y ver la presencia de Dios en el dolor, mas, una bendición en el, es la tarea mas difícil de la vida cristina.

√ una de las causas mas frecuente para no perdonarse a si mismo, es comparase continuamente con otros,

√Prohibir o negar, el primer impulso del sentimiento, que ni es bueno, ni malo, no sirve de nada. Es mas útil observarse, reconocer cuan bajo a veces nuestros sentimientos instintivos nos hacen caer; si, contemplarlos en presencia de Dios, y preguntarle a el, que mensaje tienen para mi.

√ La piedad, es la respuesta de amor a Dios. Esta respuesta precisa formas externas, como oraciones, actos litúrgicos, ritos, tiempos de silencio, meditación. Pero no se trata de batir el record de oraciones o meditación, sino que se trata de rezar y meditar lo que enamore mas al hombre. Son medios que ayudan a vivir bien y sanamente.
√La oración diaria de la mañana y de la tarde, antes de los alimentos, no han de ser un deber, que se tiene que cumplir. Es bueno para el hombre comenzar la mañana en oración y que mejor que con la eucaristía, pidiendo bendición con la certeza de que Dios me acompaña y que me regalara un  montón de encuentros con el y con hombres estupendos. Y por la tarde va mu bien repasar e dia y ofrecerlo a Dios. Los ritos con los que comienzo y termino mi dia, me hacen mucho bien. Si rezo o lucho por obrar bien, no es para tener contento a Dios sino porque le deseo, y quiero estar en constante contacto con el. Y si vivo cristianamente es por que me siento fascinado por Cristo, porque quiero que otros le vean en mi y experimente el gozo que yo vivo, y porque viví en el hace un bien inmenso a mi vida.

√ Mi vivir diario, se ve afectado por el concepto que tengo de Dios. Si yo tengo una imagen de Dios enferma, como el Dios arbitrario, o del rendimiento, terrible y castigador, violento,  hace que mi alma también este enferma, violenta, terrible, así pues seremos intolerantes no solo con nosotros mismo sino con los demás, mas aun, no podremos ver que otro sea feliz, porque nos irritara ver que ellos gocen teniendo a un Dios tan aterrador y falso como ellos lo contemplan.

√EL que solo gira en torno a su realización se queda solo, se aísla de los demás, desconfía de todos. El que no tiene encuentra a los demás y no se interesa por ellos, pronto sucede que nadie se preocupa por el. Como el no se entrega por nadie, nadie se entrega por el. YO DOY LA VIDA POR MIS AMIGOS DICE EL SEÑOR.

√ Dejar de lado mi persona y mis deseos para entregarme a quien llama a mi puerta, puede hacerme profundamente feliz.

√ Si yo recibo a quien viene a mi, sin pensar el trabajo que puede darme, sin pensar en la eventuales molestias que pueda ocasionarme,  Dios me dará mucho mas del tiempo que reservo solo para mi.

√ Olvidarse de si mismo puede depararnos nuevas y dichosas experiencias.

 EL stress puede tener 3 causas:
1º excesivo trabajo.
2º La actitud interior de tener que mostrar a otros lo que valgo, y de tener que quedar bien.
3ª La oposición interna que uno puede tener para realizar determinada actividad, bien por que se cree que esta hecho para hacer otra labor y que lo que esta haciendo no tiene ningún sentido y es muy pesado, bien por que se merece mejores compañeros de labor o bien por el hecho de que no me gusta lo que hago, me piden un esfuerzo sobre humano.

 EL que trabaja excesivamente  se le va endureciendo poco a poco el corazón  y al endurecimiento sigue la aversión . Si no eres capaz de desprenderte de vez en vez de tus ocupaciones, se endurecerá tu corazón, y perderás toda sensibilidad por el afecto humano. Siendo un hombre insensible para los demás y lo peor te será imposible entablar una autentica relación con Dios.

Solo podrás ayudar eficazmente a los demás si tienes un corazón atento a Dios y a ti mismo.

Dios, desea que nos esforcemos y que hagamos algo, que nos dejemos retar, por las necesidades de los hermanos, de los enemigos, pero si nos exigimos demasiado y perdemos el sentido de la medida, nuestro trabajo, deja de ser bendición.

 El termino medio es la virtud, si haz encontrado la justa medida a tu trabajo, darás sin duda el mejor fruto.

 Es malo que alguien se defina solo por lo que hace. Entonces la acción, se convierte en algo obligado. Si tengo que mostrar lo que valgo, por lo que hago, cada vez estaré mas y mas vacío interiormente. Me dejo esclavizar por las obras. Los hombres que se definen por sus obras, con frecuencia, son violentos, ya sea consigo mismos ya con los que los rodean.

 A veces la autoinculpación (echarse la culpa), esconde orgullo. Ya que no puedo aceptar ni perdonarme en absoluto haber cometido semejante tontería, es un atentado contra mi honor, yo solo me puse en ridículo ante los demás.

 No tengo porque dejarme paralizar constantemente por mis faltas. Esto no significa que no me sienta responsable de mis culpas. Las culpas tienen que ser examinadas, confesadas y en lo posible reparadas. Pero también tienen que ser abandonadas. SI Dios me ha perdonado, yo tengo que perdonarme, y no puedo impedirme vivir plenamente, teniendo siempre presente mi pasado insultándome sin fin.

NO es el no cometer fallos lo que nos acerca  a Dios, sino la compasión, con nosotros, con nuestras debilidades y con las de aquellos que nos rodean. En la compasión cordial, percibimos de algún modo el ser de Dios, amante y misericordioso.

 Los patrones de conducta, de nuestros padres y familiares, afectan la manera la manera como nos relacionamos con las demás personas, y especialmente con Dios.
 Llevamos con nosotros no solo los recuerdos de hechos pasados, sino el dolor y amor relacionados con esos hechos.
Cuando invitamos a Jesús a un recuerdo negativo, no le hemos de pedir que lo borre, ni que nos ayude a olvidar el pasado, sino sanar esos recuerdos, hasta verlos desde su corazón de una manera totalmente nueva, desde su visión, asi como lo hizo con los discípulos de Emaús, explicando la razón del dolor y sufrimiento.
 La debilidad humana y el pecado son fundamentalmente, el uso excesivo de un don o el nulo uso del mismo.
 La madurez interior se logra a traves de dar y recibir amor.
 La salud interior no solo se logra al cura los recuerdos negativos, sino al recibir la fortaleza a partir de nuestros recuerdos positivos.

 Lo que nos da fuerzas para mejorar una situación no es la fuerza de voluntad, sino el poder del amor.
 la salud interior se logra cuando recibimos amor, y lo ponemos dentro de nuestras heridas.
 Jesús  nos dará la fuerza, para que los recuerdos de cuando sufrimos se conviertan en dones, tal como el lo hizo consigo mismo.

 Jesús con su vida, nos hace una promesa: Nuestras mas grandes heridas, en cada una de las etapas de nuestra vida, se convertirán en nuestros mayores dones. Y entonces de corazón exclamaremos: “Por todo lo que ha ocurrido: Gracias. A todo lo que vendrá: Si”.

En toda situación se requiere discernimiento y equilibrio, mas que una elección de todo o nada.

La hostilidad, es mas una serie de actitudes que surge de una ausencia de confianza en la bondad básica de los demás y se centra en la creencia de que los otros por lo general son malvados egoístas y poco confiables, haciendo vida el dicho: piensa mal y acertaras. No te enojes porque no te tienen confianza, mejor piensa cuales son tus actitudes para no ser confiable, y piensa que posiblemente el otro a vivido situaciones en las que la desconfianza es un mecanismo de defensa que va mas allá de su conciencia.

Cuan te encuentres en un problema, siempre has de buscar lo positivo y bueno que esto te dejará.

pobreza, en que consiste? Antes que pensar en posesiones, el pobre reconoce como su gran tesoro a Dios.
quiero entrar en los mas profundo de mi ser, en las zonas mas oscuras y encender la luz de tu amor.

 La sabiduría se encuentra no en las cosas que sepas sino en la profundidad en que las sepas y practiques.
En el yo  confieso al repetir tres veces por mi culpa, reconozco que el pecado original por la gracia de Dios ha dejado de tener fuerza en mi, pues ya no culpo la creación, a mis prójimos, o a demonio como hicieron nuestros primeros padres, sino que reconociendo mi libre albedrío, quebrantado, anhelo que el Señor sane dos dimensiones las potencias del alma y sus tentaciones

Potencia
Medio de ejecución
 tentación
consejo
Memoria
pensamiento
poseer
pobreza
Entendimiento
Omisión & Abuso
Placer, honor
castidad
voluntad
Obra palabra
poder
Obediencia.

Al pedir oraciones, es la comunión de los santos el torrente sanguíneo, que el cuerpo místico requiere.

Soy feliz y jamás dejare de serlo, pues Dios me ama.
Dime cual es la raíz de tu alegría?
Saberme amada y perdonada por Dios su misericordia es mi gozo cada dia.
 Dime cual es la raíz de tu adoración?
Ponerme en la presencia de Dios y reconocer humildemente su grandeza y que sin el nada puedo.
 Dime cual es la raíz de tu sencillez?
El es grande y yo pequeña, y eso le agrada; asi que no necesito aparecer grandiosa, sino tal como a el le gusta, sin complicaciones. No necesito ser mas que nadie, pues esa no soy yo entonces el no me reconocería.
 Dime cual es la raíz de tu seguridad?
Pase lo que pase mi Dios jamás me dejará de amar, el estará conmigo y todo lo que pase será en bien mío.

ENCICLICAS.+

En la medida en que se abren al amor con corazón sincero y se ponen en marcha con aquella luz que consiguen alcanzar, viven ya, sin saberlo, en la senda hacia la fe. 

Quien se pone en camino para practicar el bien se acerca a Dios, y ya es sostenido por él, porque es propio de la dinámica de la luz divina iluminar nuestros ojos cuando caminamos hacia la plenitud del amor.

la fe nos invita a adentrarnos en ella, a explorar cada vez más los horizontes que ilumina, para conocer mejor lo que amamos. 

En efecto, la luz del amor se enciende cuando somos tocados en el corazón, acogiendo la presencia interior del amado, que nos permite reconocer su misterio. 

La fe cristiana, en cuanto anuncia la verdad del amor total de Dios y abre a la fuerza de este amor, llega al centro más profundo de la experiencia del hombre, que viene a la luz gracias al amor, y está llamado a amar para permanecer en la luz. Con el deseo de iluminar toda la realidad a partir del amor de Dios manifestado en Jesús, e intentando amar con ese mismo amor

La luz del amor, propia de la fe, puede iluminar los interrogantes de nuestro tiempo en cuanto a la verdad.

A menudo la verdad queda hoy reducida a la autenticidad subjetiva del individuo, válida sólo para la vida de cada uno. Una verdad común nos da miedo, porque la identificamos con la imposición intransigente de los totalitarismos. Sin embargo, si es la verdad del amor, si es la verdad que se desvela en el encuentro personal con el Otro y con los otros, entonces se libera de su clausura en el ámbito privado para formar parte del bien común. La verdad de un amor no se impone con la violencia, no aplasta a la persona. Naciendo del amor puede llegar al corazón, al centro personal de cada hombre. Se ve claro así que la fe no es intransigente, sino que crece en la convivencia que respeta al otro. El creyente no es arrogante; al contrario, la verdad le hace humilde, sabiendo que, más que poseerla él, es ella la que le abraza y le posee. En lugar de hacernos intolerantes, la seguridad de la fe nos pone en camino y hace posible el testimonio y el diálogo con todos.
 La mirada de la ciencia se beneficia así de la fe: ésta invita al científico a estar abierto a la realidad, en toda su riqueza inagotable. La fe despierta el sentido crítico, en cuanto que no permite que la investigación se conforme con sus fórmulas y la ayuda a darse cuenta de que la naturaleza no se reduce a ellas. Invitando a maravillarse ante el misterio de la creación, la fe ensancha los horizontes de la razón para iluminar mejor el mundo que se presenta a los estudios de la ciencia.

Dios no se puede reducir a un objeto. Él es Sujeto que se deja conocer y se manifiesta en la relación de persona a persona. 

Quien se ha abierto al amor de Dios, ha escuchado su voz y ha recibido su luz, no puede retener este don para sí. 

La luz de Cristo brilla como en un espejo en el rostro de los cristianos, y así se difunde y llega hasta nosotros, de modo que también nosotros podamos participar en esta visión y reflejar a otros su luz, igual que en la liturgia pascual la luz del cirio enciende otras muchas velas. La fe se transmite, por así decirlo, por contacto, de persona a persona, como una llama enciende otra llama. Los cristianos, en su pobreza, plantan una semilla tan fecunda, que se convierte en un gran árbol que es capaz de llenar el mundo de frutos.

mediante una cadena ininterrumpida de testimonios llega a nosotros el rostro de Jesús. ¿Cómo es posible esto? ¿Cómo podemos estar seguros de llegar al « verdadero Jesús » a través de los siglos? Si el hombre fuese un individuo aislado, si partiésemos solamente del « yo » individual, que busca en sí mismo la seguridad del conocimiento, esta certeza sería imposible. No puedo ver por mí mismo lo que ha sucedido en una época tan distante de la mía. Pero ésta no es la única manera que tiene el hombre de conocer. La persona vive siempre en relación. Proviene de otros, pertenece a otros, su vida se ensancha en el encuentro con otros. Incluso el conocimiento de sí, la misma autoconciencia, es relacional y está vinculada a otros que nos han precedido: en primer lugar nuestros padres, que nos han dado la vida y el nombre. 


Es imposible creer cada uno por su cuenta. La fe no es únicamente una opción individual que se hace en la intimidad del creyente, no es una relación exclusiva entre el « yo » del fiel y el « Tú » divino, entre un sujeto autónomo y Dios. Por su misma naturaleza, se abre al « nosotros », se da siempre dentro de la comunión de la Iglesia. 

quien cree nunca está solo, porque la fe tiende a difundirse, a compartir su alegría con otros. Quien recibe la fe descubre que las dimensiones de su « yo » se ensanchan, y entabla nuevas relaciones que enriquecen la vida.

los 10 mandamientos no son un conjunto de preceptos negativos, sino indicaciones concretas para salir del desierto del « yo » autorreferencial, cerrado en sí mismo, y entrar en diálogo con Dios, dejándose abrazar por su misericordia para ser portador de su misericordia. Así, la fe confiesa el amor de Dios, origen y fundamento de todo, se deja llevar por este amor para caminar hacia la plenitud de la comunión con Dios. El decálogo es el camino de la gratitud, de la respuesta de amor, que es posible porque, en la fe, nos hemos abierto a la experiencia del amor transformante de Dios por nosotros. 

La fe no aparta del mundo ni es ajena a los afanes concretos de los hombres de nuestro tiempo. Sin un amor fiable, nada podría mantener verdaderamente unidos a los hombres.

Prometer un amor para siempre es posible cuando se descubre un plan que sobrepasa los propios proyectos, que nos sostiene y nos permite entregar totalmente nuestro futuro a la persona amada. 

es importante que los padres cultiven prácticas comunes de fe en la familia, que acompañen el crecimiento en la fe de los hijos. Sobre todo los jóvenes, que atraviesan una edad tan compleja, rica e importante para la fe, deben sentir la cercanía y la atención de la familia y de la comunidad eclesial en su camino de crecimiento en la fe. 

Todos hemos visto cómo, en las Jornadas Mundiales de la Juventud, los jóvenes manifiestan la alegría de la fe, el compromiso de vivir una fe cada vez más sólida y generosa. Los jóvenes aspiran a una vida grande. El encuentro con Cristo, el dejarse aferrar y guiar por su amor, amplía el horizonte de la existencia, le da una esperanza sólida que no defrauda. La fe no es un refugio para gente pusilánime, sino que ensancha la vida. Hace descubrir una gran llamada, la vocación al amor, y asegura que este amor es digno de fe, que vale la pena ponerse en sus manos, porque está fundado en la fidelidad de Dios, más fuerte que todas nuestras debilidades.

 La fe, además, revelándonos el amor de Dios, nos hace respetar más la naturaleza, pues nos hace reconocer en ella una gramática escrita por él y una morada que nos ha confiado para cultivarla y salvaguardarla; nos invita a buscar modelos de desarrollo que no se basen sólo en la utilidad y el provecho, sino que consideren la creación como un don del que todos somos deudores; nos enseña a identificar formas de gobierno justas, reconociendo que la autoridad viene de Dios para estar al servicio del bien común. 

La fe afirma también la posibilidad del perdón, que muchas veces necesita tiempo, esfuerzo, paciencia y compromiso; perdón posible cuando se descubre que el bien es siempre más originario y más fuerte que el mal, que la palabra con la que Dios afirma nuestra vida es más profunda que todas nuestras negaciones. 

Cuando la fe se apaga, se corre el riesgo de que los fundamentos de la vida se debiliten con ella

Si hiciésemos desaparecer la fe en Dios de nuestras ciudades, se debilitaría la confianza entre nosotros, pues quedaríamos unidos sólo por el miedo, y la estabilidad estaría comprometida. 

¿Seremos capaces de no confesarlo como tal en nuestra vida pública, de no proponer la grandeza de la vida común que él hace posible? La fe ilumina la vida en sociedad; poniendo todos los acontecimientos en relación con el origen y el destino de todo en el Padre que nos ama, los ilumina con una luz creativa en cada nuevo momento de la historia.
Hablar de fe comporta a menudo hablar también de pruebas dolorosas, pero precisamente en ellas san Pablo ve el anuncio más convincente del Evangelio, porque en la debilidad y en el sufrimiento se hace manifiesta y palpable el poder de Dios que supera nuestra debilidad y nuestro sufrimiento. E

El cristiano sabe que siempre habrá sufrimiento, pero que le puede dar sentido, puede convertirlo en acto de amor, de entrega confiada en las manos de Dios, que no nos abandona y, de este modo, puede constituir una etapa de crecimiento en la fe y en el amor

La luz de la fe no nos lleva a olvidarnos de los sufrimientos del mundo. ¡Cuántos hombres y mujeres de fe han recibido luz de las personas que sufren! 

La luz de la fe no disipa todas nuestras tinieblas, sino que, como una lámpara, guía nuestros pasos en la noche, y esto basta para caminar. Al hombre que sufre, Dios no le da un razonamiento que explique todo, sino que le responde con una presencia que le acompaña, con una historia de bien que se une a toda historia de sufrimiento para abrir en ella un resquicio de luz. En Cristo, Dios mismo ha querido compartir con nosotros este camino y ofrecernos su mirada para darnos luz. Cristo es aquel que, habiendo soportado el dolor, « inició y completa nuestra fe » (Hb 12,2).


10. Los creyentes, presentes también en Internet con sus legitimas inquietudes, desean una presencia activa de cara al futuro de este nuevo medio. Por supuesto que esto conlleva una adaptación de la mentalidad a las características y estilo del mismo.
Es importante, además, que la gente en todos los sectores de la Iglesia use Internet de modo creativo para asumir sus responsabilidades y realizar la obra de la Iglesia. No es aceptable quedarse atrás tímidamente por miedo a la tecnología o por cualquier otra razón, considerando las numerosas posibilidades positivas que ofrece Internet. « Métodos para facilitar la comunicación y el diálogo entre sus propios miembros pueden fortalecer los vínculos de unidad entre los mismos. El acceso inmediato a la información le da a la Iglesia la posibilidad de ahondar en su diálogo con el mundo contemporáneo. (...) La Iglesia tiene más facilidades para informar al mundo acerca de sus creencias y explicar los motivos de su actitud sobre cualquier problema o acontecimiento concretos. También puede escuchar con más claridad la voz de la opinión pública y estar en el centro de un debate continuo con el mundo, comprometiéndose así más a fondo en la búsqueda común por resolver los problemas más urgentes de la humanidad ».42
11. Por tanto, al concluir estas reflexiones, ofrecemos palabras de aliento a algunos grupos en particular: a los dirigentes de la Iglesia, a los agentes pastorales, a los educadores, a los padres y, de modo especial, a los jóvenes.



 LUCIÉRNAGA



Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Esta huía rápido con la feroz predadora y la serpiente al mismo tiempo no desistía.
Huyó un día y ella la seguía, dos días y la seguía... Al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:
¿Puedo hacerte tres preguntas?
No acostumbro dar este precedente a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar contestó la serpiente...!!
Pertenezco a tu cadena alimenticia preguntó la luciérnaga?
No, contestó la serpiente...!!!¿Yo te hice algún mal dijo la luciérnaga?
No, volvió a responder la serpiente.
Entonces, ¿por qué quieres acabar conmigo?
¡¡¡Porque no soporto verte brillar...!!!
Muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en situaciones donde nos preguntamos: ¿Por qué me pasa, no he hecho nada malo, ni daño a nadie? Sencillo es de responder...
Porque no soportan verte brillar......!!!!Cuando esto pase, no dejes de brillar, continúa siendo tu mismo, continúa y sigue dando lo mejor de ti, sigue haciendo lo mejor, no permitas que te lastimen, no permitas que te hieran, sigue brillando y no podrán tocarte... porque tu luz seguirá intacta.Tu esencia permanecerá, pase lo que pase.....Se siempre auténtico, aunque tu luz moleste a los predadores!! 
Si eres un verdadero Cristiano tu forma de vida tendra luz y no faltaran depredadores que quieran acabar contigo.. Pero animo no estas solo...

Muchas cosas que nos hacen sufrir son pequeñeces


Si examinamos con atención las cosas que nos hacen alterar y rabiar, veremos que en realidad no son tan tremendas. Nos obsesionamos por problemas pequeños y los volvemos más grandes de lo que son. Por ej., que otro auto nos cerró el paso. En vez de dejarlo pasar tranquilamente le soltamos qué palabrota y en lo interior pensamos que sí se merecía el otro el tal insulto. Y hasta le comentamos al compañero o amigo la rabia que tuvimos, y murmuramos contra el atrevido que se atrevió a cerrarnos el paso.
¿Por qué no cambiar de táctica y dejar que el otro por sus carreras sufra el accidente en otra parte? Pensemos más bien con compasión acerca de lo triste que es la vida para un individuo como él que viaja con tantísimas prisas. ¿Y si va manejando con una angustia espantosa? ¿Quién lo sabe? ¿Para qué meterse a juzgar al prójimo? ¿O es que perdimos mucho con dejarlo pasar?
Cadena de pequeñeces. Cada día nos llegan pequeñas contrariedades. ¿Que tenemos que hacer una larguísima cola para que nos atiendan en una oficina? Decían los enemigos políticos que en Cuba un hombre

fue a comprar un par de zapatos y la cola para comprar-los era de una cuadra. Fue a comprar carne y la cola para eso era de cuatro cuadras. Disgustado, se fue a su casa, tomó un revólver y le dijo a la mujer: «Me voy a matar a Fidel Castro». Poco después volvió y la mujer le preguntó: «¿Por qué no lo mató?» Es que la cola para matarlo era como de veinte cuadras.
Para todo hay que hacer cola ahora en las ciudades. Así es, ¿y acaso es que eso va a cambiar porque rabiemos por ello?
¿Quién no tiene que soportar críticas injustas o tratos llenos de frialdad de quienes trabajan a su alrededor? Nos vamos a bañar en la ducha y ¡zúas!, se resbaló el jabón y se fue al suelo... Suspiramos, lo recogemos y seguimos cantando mientras nos bañamos... Al amarrarnos un zapato, ¡zúas!, se rompió el cordón... Silbamos un poquito y seguimos adelante... Y si no nos disgustamos por pequeñeces, viviremos más años y los viviremos más felices.

¿Para que amargarse más de lo necesario?


Cada vez que nos llegan malas noticias, o tenemos que tratar con personas difíciles, o nos vienen decepciones de cualquier clase, la mayoría de nosotros reaccionamos de manera exagerada, negativa y dañosa, y le concedemos a ese asunto una importancia mucho más grande de la que en realidad tiene.
Cuando se nos oponen pequeños inconvenientes en el camino de la vida, fácilmente nos irritamos, nos ponemos de mal humor, les amargamos la vida a los demás, reaccionamos exageradamente y nos sentimos frustrados al creer que aquel obstáculo nos impide obtener lo que queremos.
Ante una dificultad no demasiado grande perdemos de vista la visión general del campo de nuestra existencia, le concedemos exagerada importancia a lo negativo y fastidiamos con nuestras amargas reacciones a personas que podrían ayudarnos.
En resumen, tenemos el peligro de vivir nuestra existencia como si se tratara de una cadena interminable de asuntos de extrema gravedad y peligro. Frecuentemente estamos preocupados y hasta amargados por cosas

y obligaciones que nosotros mismos nos hemos impuesto, sin que hayan sido Dios o la sociedad quienes nos han puesto esas obligaciones. ¿Que tengo que ter-minar esto en tal plazo preciso...?... ¿Que esa obra debe tener esos mínimos detalles?, etc. Y nos colocamos una camisa de fuerza fabricada por nosotros mismos. Y nos obligamos a viajar por sobre unos rieles construidos por nuestros propios caprichos.
Y como todo nos parece tan grave y cuestión de vida o muerte, convertimos nuestra existencia en una cadena de dramas que hay que resolver. Y nos empezamos a poner plazos y a creer que los problemas hay que resolverlos rapidísimamente y por completo.
Este libro tiene por fin enseñar a enfrentarse a los problemas, aun a los que parecen insuperables, de un modo sosegado, despacioso y sin amargura, de manera que aun aquellas situaciones que nos parecen extremadamente graves no logren llenarnos de estrés y de angustia.
Trataremos en estas páginas de enseñar a la gente a relacionarse con la vida de cada día de una manera suave, serena y hasta alegre. A reemplazar las antiguas costumbres de reaccionar con rabia, tristeza y amargura ante las dificultades, por unos modos tranquilos y pacíficos de proceder.
Una respuesta tranquilizadora. El profesor Wayne Dyer le redactó un prólogo de felicitaciones a un libro del escritor Carlson. Y éste en un segundo libro que publicó se atrevió a colocarle el mismo prólogo del anterior sin pedir permiso para ello a Dyer. Después se asustó y le envió un mensaje pidiéndole excusas por semejante atrevimiento. La respuesta del famoso psicólogo fue ésta: «Mi amigo, NO SUFRA POR PEQUEÑECES. NO SUFRA POR PEQUEÑECES».
La mayor parte de las cosas que nos hacen sufrir son... pequeñeces. Qué buen lema sería éste para muchos de nosotros. No sufrir por pequeñeces. Recordar la frase del sabio Pascal: «Tanto más pequeñito es el carácter de una persona, cuanto más pequeñitos son los problemas que logran ponerle triste y de mal genio».
Las estrategias. En la guerra y en cualquier campaña política o comercial o de otra índole se llama estrategia el arte de dirigir convenientemente las operaciones que se van a hacer. En este libro queremos dar una serie de estrategias para saber reaccionar debidamente ante las dificultades y contrariedades, grandes o pequeñas, que se vayan presentando durante el día.
Los métodos que vamos a recomendar en estas páginas han sido ensayados ya por más de diez años entre numerosas personas y han producido muy agradables resultados.
Son estrategias sencillas que nos ayudarán a luchar contra corriente en la vida, pero sin oponernos de frente a la tormentosa corriente, sino enfrentándola de sesgo, como hacen los expertos balseros cuando quieren atravesar un río peligroso y bravío.
Y cuando ya «no suframos por pequeñeces» nuestra vida habrá adquirido una paz envidiable y hasta la salud del cuerpo saldrá ganando. Cuando logremos aprender a «dejar pasar» los problemas, en vez de resistirlos con rabia y tristeza, vamos a ahorrar muchísimas fuerzas que íbamos a gastar inútilmente.
Nuestra oración preferida debería ser aquella compuesta el siglo II, que dice así:
«Señor, ayúdame a cambiar las cosas que sí puedo cambiar.
Señor, ayúdame a aceptar las cosas que no puedo cambiar.
Y enséñame a distinguir la diferencia».
LUEGO EN SEGUIDA
EL NECIO,
ESTALLA EN ÍRA.
PERO EL PRUDENTE SABE
SUFRIR CON PACIENCIA
[5. Biblia, Proverbios]


Y TU A QUE JUEGAS???????????


Víctor Claudio Vallerini tiene 19 años, es de Camaiore en la provincia de Lucca, y desde hace dos años juega al fútbol en el equipo del Lazio. Parece que vale mucho: lo ha alabado públicamente Dino Zoff, el entrenador de Riedie, el delantero centro alemán. Pero Víctor Claudio ha decidido que no será futbolista. Lo ha comunicado oficialmente a sus entrenadores, Caso y Dossena: me voy al seminario, ha dicho, cuando sea mayor quiero ser sacerdote.
Si sucediera a un aspirante diseñador, o profesor universitario o ingeniero, u obrero, o quién sabe qué, no seria extraño, pues todos los aspirantes al sacerdocio entran en el Seminario "renunciando" a alguna cosa. Cada elección, si es realmente libre, comporta una renuncia; la libertad es precisamente esto: tomar decisiones, optar, dar una dirección a la propia vida. La libertad no es un en, sino un instrumento. Y Víctor Claudio lo ha utilizado.
Pero Víctor Claudio es un futbolista. Y la renuncia a semejante carrera debe aparecer curiosa, extravagante, tal vez loca. De hecho los periódicos exclamaban con el estupor a flor de pluma: "Es tan increíble que parece un cuento" "No, no es una broma', y después de reproducir las alabanzas de Zoff: "Tal vez ahora se arrepentirá". Pero, ¿por qué maravillarse? ¿Porque un joven de 19 años renuncia a la atracción del dinero y de la fama?
En realidad la historia de Víctor Claudio es interesante, sí, y valdría la pena contarla sobre todo porque es la historia de tantos jóvenes, sacerdotes y voluntarios laicos, que dejan profesiones llenas de promesas para elegir el servicio de la Iglesia a tiempo pleno. Eligen lo que les parece más atrayente, eligen la aventura, eligen contentos de elegir. Quién sabe la magnitud de su extrañeza frente a la extrañeza del mundo.
También es interesante porque nos revela una parte del mundo juvenil que con demasiada frecuencia permanece en la sombra; y en cambio, existe e influye, y contribuye a dar vida a nuestra sociedad. Es interesante porque contribuye a retocar el mundo de la retórica y de los excesos por excelencia: el del fútbol.
Es positivo porque va contracorriente de los mitos corrientes y caducos, porque conduce a la identificación de valores no funcionales, y ciertamente contribuirá a hacer redescubrir el significado de la palabra "vocación".
Umberto Folena
CONCLUSIONES
1 Personalizar:
- ¿A qué voy a "jugar" yo?
- ¿Para qué "deporte" (opción vocacional) creo yo—y creen otros—que "sirvo"?
- ¿Qué "cosas" y qué personas me pueden ayudar a hacer mi opción?
- ¿Por qué "jugar" la vida de esta manera y no de otra?
- ¿En qué "cancha-deporte-puesto" me quiere Dios?
- ¿Tengo un buen "entrenador"?
- ¿Qué opción debo tomar? ¿Qué paso debo dar? ¿Qué supone?
2 Escribir una opción vocacional en cada balón
- ¿Cuál es la tuya? ¿A qué "juegas"?
3. Orar, poniéndose en manos del "Gran Entrenador"

Un santo llora la muerte de su hermano


¿Hasta cuándo habré de disimular? ¿Cuánto tiempo podré ocultar dentro de mi pecho el fuego que consume mi corazón destrozado?... ¿Qué tengo yo que ver con el cántico del amor cuando me hallo sumergido en un océano de dolor?... Hasta ahora he violentado mis sentimientos, he luchado por ocultar mi dolor, no fuera a parecer que la fe había sucumbido ante el cariño natural.Por eso, mientras todos los demás llorabais, yo era el único que no vertía una lágrima. Con los ojos secos seguí el féretro; con los ojos secos permanecí ante la tumba hasta que se hubo cumplido el último rito. Con mis propios labios pronuncié sobre el cadáver las palabras de ritual. Con mis propias manos arrojé el primer puñado de tierra sobre el cuerpo de mi amado Gerardo, que tan poco tarda-ría en convertirse en tierra. Los que me observaban lloraban preguntándose por qué no lloraba yo... Traté de resistir mi pena con todas las fuerzas que la fe podía proporcionarme...; pero,hermanos míos, debo confesarme vencido y dar rienda suelta a mi inmenso dolor... Ya sabéis, ¡oh hijos míos!, lo razonable que es ese dolor y qué digna de lágrimas la pérdida que he sufrido, pues todos os dais cuenta del amigo fidelísimo arrebatado de mi lado... Era mi hermano por la sangre; pero mucho más por la profesión religiosa...¡Compadeceos de mi suerte, vosotros para quienes este trance es desconocido! Yo era débil de cuerpo, y él me sostenía. Yo era cobarde, y él me alentaba. Yo era perezoso y negligente, y él me espoleaba. Yo era olvidadizo y poco previsor, y él asesoraba y dirigía... ¡Oh! ¿Por qué te has alejado de mi lado? ¿Por qué has sido arrebatado de mis brazos? Si nos amábamos tanto en vida,¿por qué ha de separarnos la muerte? ¡Oh divorcio cruel, que sólo la muerte tiene poder para provocar!... ¿Por qué estuvimos tan unidos por el cariño fraternal? Y si lo estábamos, ¿por qué teníamos que separarnos? ¡Oh tristísima suerte!... Pero la digna de compasión es la mía, no la tuya. Porque tú, hermano mío, si te has separado de algunos seres queridos, estás ahora unido con otros más amados aún. Pero, ¿cuál puede ser mi consuelo si te he perdido a ti, que eras mi único apoyo?... ¿Quién me asegurará una rápida muerte para seguirte pronto? Yo no hubiera sido capaz de pedir morirme antes que tú, pues eso habría sido perjudicarte retrasando tu entrada en la gloria. Pero sobre vivirte no es más que dolor y trabajo. Mientras viva viviré con amargura y con tristeza. Corred,pues, lágrimas mías, porque aquel que con su presencia evitaba que abrasarais mis mejillas no está ya en este mundo. Derramad vuestro río salobre para lavar la suciedad de mis pecados, que provocaron la justa cólera del cielo... Y vosotros, los virtuosos y los santos, dadme vuestra indulgencia. Lloro y lamento la pérdida de Gerardo. Mi alma estaba soldada a la suya. Pero nos unían menos los lazos de la carne y de la sangre que la comunidad de sentimientos, la conformidad de las inteligencias y la armonía delas voluntades... ¿Quién podría impedirme lamentar su pérdida? He sentido desgarrarse mis entrañas, y por mucho que se me diga:"No sientas", tengo que sentir profundamente, porque mi fortaleza no es la fortaleza de la piedra, y mi carne no es bronce. ¡Ya lo creoque siento! El dolor no me abandona, pues su recuerdo está continuamente en mi memoria... Confieso mi pena, y no me importa que la llaméis carnal. No niego que sea humana, como no puedo negar que soy un hombre... No soy insensible al dolor, y el pensamiento de la muerte acercándose a mi o a los míos me horroriza. Y Gerardo era mío, totalmente mío... Lloro por ti, mi amadísimo Gerardo, no porque tu suerte sea lamentable, sino porque te has ido de mi lado... ¡Oh, si Dios me concediera la seguridad deque no te he perdido para siempre, sino que te has adelantado solamente!... ¡Si Dios quisiera darme la certeza de que aunque tarde, un día podré reunirme contigo en donde estás!... ¡Que nadie me diga que no debo permitir que el pesar natural se apodere de mí! El buen Samuel se entregó a su dolor por el réprobo rey Saúl, y el piadoso David por el traidor Absalón... Yo, en mi desgracia, lloro por alguien más grande que Absalón. El propio Jesucristo, contemplando a Jerusalén y adivinando su suerte futura, lloró sobre la ciudad. ¿Por qué tolera que yo sienta mi propia desolación, que no es futura, sino presente?... ¿Por qué tengo que permanecer insensible ante mi herida recién abierta? Es indudable que puedo llorar de dolor, puesto que Jesús lloró de compasión. Ante la tumba de Lázaro, nuestro Salvador no reprendió a quienes le lloraban, sino que, por el contrario, unió sus lágrimas a las de ellos. "Y Jesús lloró", escribe el evangelista. Aquellas lágrimas divinas no significaban falta de confianza, sino que daban testimonio de la realidad de su naturaleza humana. Luego llamó inmediatamente al muerto otra vez a la vida. Tampoco mi llanto es síntoma de la debilidad demi condición. Que llore por haber sido golpeado, no supone queja de quien me ha golpeado. ¡No! Lo que hago es apelar a su compasión y esforzarme en dulcificar su severidad. Por eso, aunque mis palabras sean inmensamente tristes, no envuelven la menor queja.
"Tú eres justo, Señor, y tus juicios son rectos" tú nos diste a Gerardo, y Tú nos lo quitas. Al lamentar su ausencia no olvidamos que fue solamente un préstamo... Pero ahora las lágrimas me obligan a terminar."

LAS PERSONAS SOMOS UN REGALO...

Las personas somos un regalo del Padre.
Algunas están magníficamente empaquetadas:
desde el primer vistazo son atrayentes.
Otras están envueltas en papel ordinario.
Algunas han sido estropeadas por el correo.
A veces es posible
que tengan defectos de construcción
Algunas son un regalo mal empaquetado,
otras han sido cuidadosamente envueltas.
Pero ... el paquete no es el regalo.
A veces, el regalo es difícil de abrir.
y hay que buscar ayuda.
¿Quizás por miedo.. O porque hace daño...
o quizás porque ha sido ya abierto y menospreciado?
Yo soy un regalo...
¿He mirado bien el interior de mi paquete?
¿Tengo miedo de hacerlo? ¿Me es difícil?
Quizás no he descubierto aún
el regalo maravilloso que soy yo...
En primer lugar un regalo para mi mismo,
y, después, un regalo para los demás....


ÁGUILA O POLLO???????????


La vida se presenta como un abanico de posibilidades: puedo hacer de ella muchas cosas, el momento de la juventud es momentos de posibilidades...La cuestión no es sólo cuestión de qué tipo de estudios voy a hacer...qué profesión.. sino la pregunta más importante, que pocos jóvenes se hacen: ¿qué persona voy a ser? ¿ sobre qué valores apoyo mi vida?... ¿egoísmo, interés... o servicio y amor?...¿dinero, o pobreza del evangelio?...placer y diversiones, o compromiso con los demás para quitar el dolor en el mundo? ¿Vivir a lo más fácil y corrido, o buscando lo que más vale, a costa de sacrificios?.... pollo..o águila?
* tenemos naturaleza de águila (ideales altos, Hijos de Dios...vocación a santidad, dueños de la creación, libertad, capacidad de amor, capacidad de crear....)
* pero a menudo vivimos “contentos”... como pollos! (búsqueda de comodidad, pereza intelectual y moral, materialismo, comer, dormir, buscar dinero, placer, vivir a nivel instinto, ...)
*Hemos destacado unas conductas y actitudes de “pollo”: ...... pasividad, borreguismo, consumismo, materialismo, esclavitudes morales..... ¿hay otras actitudes de pollo?: pereza mental.......
* Hemos precisado las actitudes de “águila”: superación, búsqueda seria, sacrificio , personalidad, libertad,............
* No es fácil al tarea de ser águila, PERSONA, HIJO DE DIOS: en parte porque estamos convencido de ser pollos y no conocemos nuestra identidad de águilas, ¡no nos conocemos!, En parte porque nuestros amos (la comodidad, la pereza, TV, consumismo, ) alimentan solamente nuestro afán de placeres y triunfos materialistas, (con consecuente FRUSTRACIÓN, porque no alcanzamos a satisfacer totalmente esas necesidades) y nos dejan atados y esclavos dentro del corral, para usar y consumir sus productos...
* Sentiremos miedo, soledad, indecisión... tendremos que luchar contracorriente... hay que tener valentía para desplegar las ALAS y tener el valor de arriesgar y lanzarnos al vacío para volar...
Podremos recordar nuestra vida de pollo con nostalgia (Los Hebreos en el desierto que recuerdan las cebollas de Egipto...) y tener la tentación de volver al corral, sin riesgos, comida segura... pero esclavos!!!
* Para vivir como águila hay que abrir de par en par las dos alas que dispongo para volar:
LA LIBERTAD: soy llamado a vivir libre de esclavitudes y libre para servir , ser útil al mundo
EL AMOR: soy llamado a crecer en el amor, el verdadero...
Peligro: usar estas dos alas, que tengo atrofiadas, sólo para comer, saltar, divertirse y... fracasar en mi identidad...!!!

LA PERLA ERES TÚ...



«Había una vez, en un maravilloso paraje marino, una colonia de conchas. Una de ellas no sabía cómo llamar la atención de las demás para convertirse en el centro de todas y así hacerse querer.
Hasta que un buen día puso en practica una idea. Pinté todo su caparazón de colores chillones para ser vista por las demás. Por el momento el éxito fue seguro y la siguieron muchas conchas. Hasta que las compañeras descubrieron la farsa y su vaciedad interior. AI final quedó más sola que al principio.
Había en el mismo lugar otra concha de apariencia sencilla y normal. Un buen día comenzó a sentir dolores en su interior. Una concha que se las daba de buena amiga, al oír los lamentos de la compañera, le dijo:
-"Las conchas no deben sentir ningún dolor. Lo tuyo debe ser algo psicológico. Yo nunca he sentido molestias como las tuyas, y soy mucho mayor que tu."
AI consultar y escuchar a la Madre-Perla, aquella concha supo la verdad:
-"Esas molestias que sientes son muy buena señal. Indican que en tu interior se está formando una perla preciosa. La concha que nunca ha sufrido es estéril, no producirá una perla".
La joven concha preguntó:
-"¿Y cómo nace esa Perla en mi interior?".
La Madre-Perla le respondió:
-"Es un proceso interesante. EI núcleo de esa Perla es algo que entró en tí (un grano de arena, un parásito) y que tú has ido cubriendo poco a poco con finas y múltiples capas para que no te haga daño. Tu llevas dentro una perla muy valiosa"».

AVANZAR CONTRA CORRIENTE....


Amigo te canto a ti el
primer inconformista
que rompiendo con la moda criaste la anti moda,
y a la vez te lloro a ti que la sociedad te cautivo,
y callo tu grito de protesta y de lucha
Y tu moda apareció en las galerías y desfiles se cotiza tu vestir y se vende a gran precio.
GRITA CONMIGO ES POSIBLE AVANZAR CONTRA CORRIENTE
GRITA CONMIGO ES POSIBLE, SI TE QUITAN LAS PALABRAS
SERÁ TU VIDA
LA QUE GRITE, FUERTEMENTE.
Amigo que hemos de ser si el consumo y el confort
tienen más publicidad que la libertad.
Se manipulan y confunden toda tu creatividad
y te envuelven en la respetable sociedad.
Asesinando el amor, en aventuras pasajeras,
buscando la evasión ante la vida que se escapa.
GRITA CONMIGO ES POSIBLE AVANZAR CONTRA CORRIENTE
GRITA CONMIGO ES POSIBLE, SI TE QUITAN LAS PALABRAS
SERÁ TU VIDA
LA QUE GRITE, FUERTEMENTE.
ATRÉVETE A SER DIFERENTE....

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